La Rendija

La rendijaHe decidido que el blog se llame de este modo, porque creo que las personas somos como pequeñas aberturas a través de las cuales recibimos información del exterior y también a través de las cuales nos proyectamos y nos damos a conocer. Y en ambos casos esa rendija es demasiado pequeña para comprender; para entender ese exterior complejo y tumultuoso que se filtra en el interior como rayos de sol, tan hermosos como desconcertantes y para que nosotros mismos podamos proyectarnos al exterior, de manera que podamos ser aprehendidos por otros.

Por supuesto, no es una rendija física; se trata más bien de una abertura mental, que actúa como una limitación; yo la descubrí hace mucho tiempo, en mi primera adolescencia y me llevó a la conclusión temprana de que nuestra capacidad de interpretación es tan limitada que nunca podrá entender el Universo que habitamos y del que formamos parte. Acepté mi limitación, con una cierta tranquilidad, porque en cierto modo constituía un eximente, lo cual no ha impedido que de forma constante, como algo intrínseco a mi propia existencia, haya seguido atisbando a los demás y supongo que siendo observado por ellos, a través de esas pequeñas rendijas que todos tenemos.