Historias sobre la COP 21. Continuará….

Según información proporcionada por Naciones Unidas y recogida por distintas fuentes, Papua Nueva Guinea es el primer país en presentar ante la CMNUCC, (Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), el plan de reducciones de emisiones de CO2, en el que figura que en el año 2030 toda la energía de ese país será de origen renovable.

La noticia, en alguna fuente, se acompaña de una foto de la instalación de paneles solares en una casa de una comunidad rural que, por el entorno que recoge, me ha transmitido una sensación contradictoria. Una cabaña modesta, casi chabola, en un poblado rural donde la salubridad, la higiene, o el agua potable son, a buen seguro, un problema, se preocupan por el cambio climático e instalan paneles fotovoltaicos. No está mal que instalen paneles solares, que, por otra parte, será el único modo de disponer de una fuente de energía; pero en fin, venderlo en términos de acción contra el cambio climático, me parece excesivo, cuando además, estas comunidades tendrán fuertes problemas de subsistencia.

Siguiendo esta noticia he descubierto dos cosas que no sabía: la primera tecnocrática se refiere al proceso por el cual las INDC se transforman en NDC; no digo más. La segunda, más importante, es que la suma de todas las propuestas (INDC) de los países que dijeron sí al acuerdo de París- hasta el momento se enviaron 161 INDC, que representan los planes nacionales de 188 países y cubren 98,7 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero-, solo sirven para acotar el incremento de la temperatura del planeta en torno a los 3º centígrados.

Yo creía que el objetivo eran 2ºC y los campeones estaban peleando por 1,5ºC y descubro que las famosas INDC que previsiblemente reflejarán las posiciones definitivas de los países, NDC, nos colocan en un escenario bastante menos halagüeño.

Esto se ha dicho poco o muy poco, porque la COP 21 estaba, creo yo, predestinada a ser un éxito, ya que los principales actores, (países, agencias), tomaron la decisión política de que así fuese. Y este misticismo triunfalista con que se envolvió todo lo referente a este evento, ahora, muy poco después, deja paso a una realidad mucho más dura. Ya veremos de que otras cosas nos enteramos y como se transmite eso a la sociedad. Así que, lo de la COP 21 dará mucho que hablar………

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