Jubilarse y vivir

Un poco lapidariamente, había titulado la sección con un: jubilarse y ¿morir? Reflexionando sobre ello, estos días, he llegado a la conclusión de que no quiero verlo así. Y  he cambiado la frase por otra más didactica y voluntariosa: Jubilarse y vivir. Me parece que las dos llevan asociada la respuesta, pero la primera como una duda y la segunda como una afirmación de principio que puede entenderse como una vocación y también como una  obligación.   Reconozco que  yo no he tenido nunca vocaciones importantes pero si que acepto la obligación, porque estoy educado en ello y para ello. Siempre he envidiado  a las personas cuyo deseo de vivir  de vivir es vocacional, y que parece responder a estimulos vitales que se mantienen a pesar de que su realidad no sea hermosa o confortable. Yo, en cambio, siempre he dudado del sentido de la vida en general  y de la mía en particular y supongo que por eso mi entusiasmo vital nuna ha sido muy elevado. Además, el haber consumido una buena parte de ella no ha hecho que cambie mi manera de pensar. No me alegro; preferiría que la edad y la experiencia me hubieran aportado al menos una brizna de ese conocimiento verdadero que parecen tener los místicos, los maestros budistas, los druidas  los chamanes; yo en el catalogo de verdades esenciales incluyo que se que tengo prostata, que la quimio es un veneno y que muchos amigos y familiares se han marchado antes que yo.

Soy consciente de haber vivido siempre en la obligación, con el deber de ser laborioso y contribuir de algún modo; y, al mismo tiempo, prisionero de una duda inacabable sobre si ese deber y ese laborar tenían algún valor. Ahora tampoco puedo sustraerme a esa obligación, con la dificultad añadida de que el único potencial benefiario de mi dedicación soy yo. Ahora que me jubilo y que el trabajo no puede ser más el magnifico pretexto, me quedo solo conmigo y con la obligación de hacerme vivir. Y honradamente no se por donde empezar.

 

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.