Puntos de Vista

Hace unos días tuve una conversación, sobre el tema de la violencia machista, con amigos; personas, evolucionadas culturalmente, quiero decir , que para ellos la igualdad entre ambos sexos es algo tan evidente y básico que cuestionarlo sería gravemente ofensivo.

Hablábamos de la barbarie del comportamiento masculino en relación con la mujer, de como existen patrones de conducta realmente preocupantes en nuestra juventud y como la tecnología, los móviles, puede facilitar la adopción de conductas deformes o patológicas del control de las actividades del otro, esencialmente de la otra. Y concluimos que, bueno, la tecnología es un instrumento, pero no está en a raíz del problema, ya que en sociedades o ambientes donde estas tecnologías no están tan extendidas el control y el dominio se ejercen de otra manera.

Y de aquí nos deslizamos hacia la reflexión de cuales son las causas profundas que están en la base este comportamiento de dominación y control que se ejerce por cualquier medio incluido la violencia física, sicológica e incluso, el asesinato. Uno de nosotros se colocó en la dirección de seguir nuestro pasado animal y las condiciones en que se estructuraban las sociedades primitivas. Todos hemos visto o leído lo suficiente como para saber que en muchas sociedades animales los elementos dominantes, casi siempre machos, ejercen un control férreo sobre las hembras, peleando con los competidores ferozmente. Y de aquí nuestro amigo infería, con una cierta aquiescencia del resto, que el control está en la raíz cuasi biológica del comportamiento del hombre, lo que viene a significar algo tan terrible como que todos somos maltratadores en potencia, en la medida que puedan presentarse situaciones que hagan aflorar ese patrón de conducta.

No se si esa interpretación es correcta; no tengo conocimientos ni criterio para pronunciarme, pero aunque no me gusta tengo que aceptar que ese comportamiento bárbaro está lo suficientemente extendido en sociedades aparentemente muy distintas como para no considerar que pueda existir un elemento de base cuasi genético. Creo que debo reflexionar más profundamente sobre este extremo.

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